Ya habrán escuchado la muy conocida frase
: ¿"Quién entiende a las mujeres
?" Y, si bien muchas veces, les damos la razón...en silencio.
Señores, permítanme contarles que en nuestro cuerpo existe una lucha apasionada y constante de hormonas que a lo largo del mes, toman lugar en orden o desordenadas y de a ratos se vuelven incontratables y explotan y...explotamos.
Cuando la semana crítica hace su aparición, el mundo se nos viene abajo

, la primera reacción es ufff, aquí esta

, cuando en realidad la reacción debería ser...genial! Bienvenida

, a no ser que estés en situación de buscar o agrandar la familia.
Para algunas se invita cuando quiere y para otras, siempre se presenta puntual para no faltar a la cita y a pesar de tener la costumbre de recibirla, pretendes no estar disponible y con poca suerte, tu vida se vuelve una organización

en función de "la muy querida"y las preguntas, sobretodo cuando eres joven y a penas comienzas a frecuentarla, se divierten contigo o sin tí,
mejor dicho y los dilemas comienzan:
¿Falda o pantalón?
¿Esta semana o el fin de semana?
¿Cancelo, las vacaciones en la playa

?
¿Espero unos días más y confirmo la fecha para estar segura
O el típico deseo,
que no venga ese día! Que no venga ese día! Jamas controlado.
Al final con pena y sin gloria, toca afrontarla:
# El primer y segundo día, la fatiga te sientes como si cargaras un burro es la espalda

, los estrógeno están por el piso, estas mas sensible

y sin ganas de nada, la progesterona generosa, se niega a quedarse afuera, se combina y te deja hecha un trapo

.
En estos primeros días se admiten, alguna que otra cosilla dulce, "revive el moral", como me gusta llamarlo o chocolate, si prefieres ( de todos modos, mañana retomas, la dieta) aun nos sentimos un poco reacias, a los mimos pero se aceptan con moderación.

#El tercero o cuarto, los días de tormenta han pasado, pero cuidado aun puede darnos alguna que otra, sorpresa

, a no relajarse, del todo y estar atenta.
Gracias a Dios, el sol existe y aparece luego de varios días grises, el ánimo empieza a subir, muy de a poco y aunque el espejo no nos muestra la imagen que queremos y sigamos algo molestas, empezamos a mirarnos de reojo.

y con otra cara.
Vamos sintiendo que estamos en la cúspide de cualquier montaña y como todo tiene un fin (hasta la próxima vez) la muy dichosa se despide y los estrógenos empiezan a subir

.
Y así señorita belleza, hace su aparición y trae consigo el mejor momento en "todo", como depilarse el vello, sin dolor o casi. No creo, que sea buena idea...dejar el deporte de lado en le SC*, pero si es así, es el mejor momento para retomarlo.
![:1]](https://lh3.googleusercontent.com/blogger_img_proxy/AEn0k_tw0pLQMgTEeUOiY7v4C9qncWFMUcaAk4M6Owa3L6H9eTqmAHvFMO8PFHf89Pz6M3JcA24dRBOswRIVp0ja-aVAP6qN8jxPmqY=s0-d)
Entre su partida y el comienzo del descenso de hormonas transcurre una semana y en ella nos sentimos divinas

, sexys, con ganas de conquistar o ser conquistadas, nos reímos y la vida se perfuma "
maravillosa". Olvidando con gusto,
la prisión hormonal, liberada y liberadas.