El Diario de Francine: junio 2020

lunes, 15 de junio de 2020

Paso a paso.




Paso a paso...
Voy desatando miedos
Que anclaban sentimientos al piso
Voy dejando atrás las huellas
De aquellos pies que marcaron tanto la niñez 
Voy curando heridas tenaces 
Las que sólo calma la vejez 
Paso a paso...
Voy creciendo a tu lado
Aprediendo a SER 
Más alla del "ser humano"
Paso a paso...
Veo el diluvio de pensamientos 
Cayendo sobre el mar, 
Aquel que creen morir en la orilla
Y renace...
Paso a paso...
Voy vistiendo de momentos mi presente 
Ni más ni menos
Ya sabes, esto es un instante.
Y mientras, 
La piel se arruga y el alma se emociona 
Todavía  el sol se eclipsa 
Todavía vuelve y amanece.
Paso a paso...
 Se escribe una historia imperfecta
Pero es mía,
Y un poco tuya...

























viernes, 12 de junio de 2020

El cristal con el que me miras.


Mirada



Con mi hija en brazos me quedé con la mirada fija en la imagen y la frase "sus hijos estarán mejor en un centro psiquiátrico", mientras...mis pensamientos se perdían en ese mundo paralelo que uno crea, donde se inventan los supuestos de algunas cosas y donde el puntapié de la vida real, nos hace pensar un poco más, en los otros que en uno mismo.

Pensé y re-pensé en esa madre, en su lucha de la que tanto y tantas veces, la desolación, se crea tan culpable como cómplice, donde la recompensa pareciera no dejarse ver, ni en esta vida, ni en ninguna otra, al mismo tiempo que el amor (que todo lo puede) jamás la deja caer, ofreciéndole sin medidas, la fuerza para seguí por ella por sus hijos.

El Camino Inesperado o Miracle Run, una película basaba la historia real de una madre real y sus mellizos, Phillip y Stephen que con 7 años son diagnosticados autistas, el primero repite lo que escucha, mientras que el segundo, no emite ninguna palabra.

Una película que muestra la cruda realidad de una vida, casi hecha que se desvanece como un castillo de arena cuando sube la marea. Donde el punto de partida se escribe en cero, sola y sin nadie o más  bien consigo misma, Corinne Morgan-Thomas, tendrá que demostrar al mundo que "la diferencia"no es siempre un obstáculo para lograr aquello que solo parece destinado, a los que se dicen gente "normal".

 Al final, luego de que mi mente se cansara de tantas idas y vueltas, recordé a Mathis.
Un niño particularmente activo, trilingüe el mayor de dos hermanos y demasiado pequeño para verse de vez en cuando, en la piel de un adulto. Fue de su madre que escuche por primera vez la palabra "autista" pero fue de la mano de Mathis que aprendí como era serlo. 


miércoles, 10 de junio de 2020

Cuando era pequeña...





....Me gustaba escuchar el ruido de las gotitas de lluvia, cayendo sobre techos de chapa.

...Vivía el presente como único destino, no le temía al pasado ni a la espontaneidad que tramara el futuro.

...Supe que el primer amor no siempre es recíproco pero se sobrevive.

...Me encantaba el olor de le tierra mojada, luego de una tormenta de verano.

...Me sentaba a observar la pasión de mi padre y su habilidad para cortar el cabello con sus tijeras en la rapidez de sus manos.

...Adoraba en pleno invierno, el crujido de la escarcha, que pisaban mis zapatos camino a la escuela.

...Esperaba con impaciencia las vacaciones en casa de mi abuela y el olor de la comida casera.

...Creía poco en las plegarias hasta que luego de nueve años me concedieran un milagro...Mi hermana.

...Lloraba, sólo por el gusto de probar el sabor de las lágrimas y confirmar que eran saladas.

...No sabía que la inocencia era parte de la infancia y que como casi todo...pasa.